La exposición plantea el estallido como una analogía de procesos colectivos: acumulación, fricción y descarga.
Más que un evento aislado, se entiende como el resultado de fuerzas compartidas —sociales, materiales y territoriales— que se organizan y activan en conjunto.
Las obras reunidas utilizan la erupción como modelo para pensar lo común, la agencia colectiva y las formas de acción compartida.
La exposición plantea el estallido como una analogía de procesos colectivos: acumulación, fricción y descarga.
Más que un evento aislado, se entiende como el resultado de fuerzas compartidas —sociales, materiales y territoriales— que se organizan y activan en conjunto.
Las obras reunidas utilizan la erupción como modelo para pensar lo común, la agencia colectiva y las formas de acción compartida.